martes, 17 de noviembre de 2009

Artículo: Concepciones Sobre la Sabiduria - Sapiencia


Concepciones sobre la sabiduría – sapiencia (S.)
Fuente: Sternberg, R.J Ed. (1990). University of Cambridge Press
Selección , traducción y comentarios: M.del C.Malbrán

Definiciones del Diccionario de la Real Academia Española. Edición XXII
Sapiencia: sabiduría. Libro de la sabiduría escrito por Salomón
Saber: conocer algo o tener noticia o conocimiento de ello. Ser docto en algo. Tener habilidad para algo o estar instruído o diestro en un arte o facultad. Ser muy sagaz y advertido.
Sabiduría: grado más alto del conocimiento. Conocimiento profundo en ciencias, artes o letras.
Sagaz: astuto y prudente, que prevé y previene las cosas.

Daniel Robinson suministra una versión filosófica de la S. Comienza con Sócrates en el SV AC y finaliza con los intérpretes de Kant en el S XIX. Los Diálogos Platónicos proveen el primer análisis comprensivo de la S. a la que concibe en tres formas: como un talento especial del filósofo y de quienes buscan la verdad; como un don práctico de los hombres de estado y de quienes crean las leyes y como un atributo de los que buscan el conocimiento científico relativo a la naturaleza de las cosas.

M. Csikszentmihaly y K. Rathunde sugieren un enfoque denominado “Hermenéutica Evolutiva”, basado en la idea de que los conceptos usados históricamente para evaluar la conducta humana, incluída la S., son los que han tenido valor adaptativo para el género humano. La S. puede concebirse como un proceso cognitivo usado en los esfuerzos para comprender el mundo desinteresadamente, buscando las causas y consecuencias últimas de los hechos sin descuidar o preservando la integración del conocimiento. También como una virtud que suministra guía para la acción. Mediante ella es posible mejorar nuestras vidas comprendiendo el mejor modo de ordenar nuestras acciones para lograr una mayor armonía con las leyes del universo físico. Constituye un bien personal, una experiencia intrínsecamente placentera que provee satisfacción y disfrute cuando una persona reflexiona sobre la relación entre los sucesos de un modo desinteresado. La S. provee un importante mecanismo de evolución cultural y una alternativa a los premios extrínsecos basados en el placer y el materialismo.

G.Labouvie – Vief vuelve a los dos modos de pensamiento sugeridos por los antiguos griegos: mitos y logos. En el primero la experiencia es holística y se basa en la identificación entre el yo y el objeto de pensamiento. El pensamiento y el pensador, el conocedor y lo conocido se funden en una unidad única e indivisible. El significado de la experiencia deriva de esta integración. En el logos el significado se desentraña de una realidad fluctuante y cambiante que se relaciona con un sistema de categorización estable. Se deriva de la porción del conocimiento susceptible de argumentación, definido con precisión y acuerdo. El conocimiento es mecánico y computable. La autora sostiene que la S. se basa en el mitos, en tanto que gran parte de nuestra sociedad se sostiene en el logos, un modo de pensamiento que se asocia con el razonamiento científico. Considera que su modo de ver la S. se relaciona estrechamente con la idea platónica de la compatibilidad esencial de lo abstracto con lo concreto, de lo teórico con lo práctico. La S. no puede asimilarse a una teoría de lo abstracto o al pensamiento hipotético – deductivo.

P. Baltes postula un marco teórico dual para la inteligencia según el cual puede ser entendida en términos básicos de procesamiento de la información y en función de pragmáticas enriquecidas de conocimiento. El primero está en gran medida libre de contenido , es universal y biológico y susceptible de influencias genéticas. El segundo es rico en contenido , culturalmente dependiente y basado en la experiencia. El aspecto pragmático de la inteligencia es el más relevante para la S. que define como la experticia en el dominio de la pragmática fundamental de la vida implicada en el planeamiento, manejo y revisión de la acción. Las personas sapientes son consideradas como poseedoras de un don excepcional para el desarrollo humano y las cuestiones de la vida, poseedoras de un buen juicio fuera de lo común, un conocimiento procedimental enriquecido , capaces de consejo y recomendaciones en cuestiones difíciles de la vida. P. Baltes y J. Smith proponen cinco criterios para evaluar el conocimiento implicado en la S.: procedimental, rico, sobre los problemas de la vida, sobre los contextos de la vida y sus relaciones, sobre las diferencias valorativas y sus prioridades y acerca de la indeterminación e impredictibilidad relativas de la vida.

M. Chandler y S. Holliday revisan una serie de concepciones sobre el constructo. Consideran que el punto de vista de Baltes y Smith enfatiza indebidamente la experticia que puede estrechar más que ampliar la visión de la gente sobre la S. y demasiado énfasis sobre los aspectos abstractos que pueden no ser útiles en los contextos de la vida real. Proponen como elementos clave de la S. la comprensión excepcional, las habilidades de juicio y comunicación y la competencia general.

R.J. Sternberg basado en estudios empíricos cuyos datos han sido tratados mediante escalamiento multidimensional identifica seis elementos básicos en las concepciones implícitas (folk) de la S.: habilidad de razonamiento, sagacidad, aprendizaje a través de las ideas y del ambiente, juicio, uso libre de la información y perspicacia. La S. se distingue de la inteligencia fundamentalmente por la sagacidad. De este modo, la S. incluye aspectos del conocimiento, el procesamiento de la información, el estilo intelectual, la personalidad, la motivación y el contexto ambiental. Se argumenta que estos elementos permiten distinguir la S. de la actuación típicamente inteligente o creativa.

L.Orwoll y M. Perlmuttler sugieren que la S. es un rasgo relativamente raro porque demanda el desarrollo de una personalidad excepcional así como un excepcional funcionamiento cognitivo. El desarrollo cognitivo es condición necesaria pero no suficiente para el despliegue de la S. El individuo sapiente no sólo es inteligente, tiene una estructura de personalidad que lo capacita para trascender necesidades, pensamientos y sentimientos personales. Proponen un enfoque empírico para el estudio de la S. que involucre el estudio intensivo de adultos considerados seleccionados por nominaciones basadas en concepciones implícitas (folk).

J. Meachan sostiene que la S. puede decrecer más que aumentar con la edad – una idea que no aparece, al menos explícitamente, en otras concepciones. Concibe la S. en términos del conocimiento de lo que no se sabe. La persona sabia aprecia la falibilidad del conocimiento, equilibra el saber con la duda evitando el exceso de confianza en el conocer y adoptando una duda cautelosa. La S. no descansa en lo que una persona sabe sino más bien en cómo usa el conocimiento que posee. Es una actitud hacia el conocimiento orientada hacia las creencias, valores y habilidades. Supone grados variados de profundidad. Alguien puede ser considerado sabio en un área relativamente simple, menos impresiva que en un dominio más profundo.

K. Strohm Kitchener y H. Brenner, basadas en el modelo del Juicio Reflexivo de desarrollo en el adulto de Kitchener consideran la S. como un estadio avanzado del desarrollo intelectual. El modelo de Kitchener comprende cuatro aspectos:
1. el reconocimiento de la presencia de una dificultad inevitable e inherentemente causante de stress ,thorny en problemas que enfrentan todos los adultos;
2. un abordaje comprensivo que se caracteriza por la amplitud y profundidad de la comprensión;
3. la aceptación de la incertidumbre del conocimiento; no es posible el conocimiento absoluto en ningún momento dado;
4. una disposición y habilidad excepcionales para formular juicios sólidos, realistas, para enfrentar las incertidumbres de la vida.
El modelo integra aspectos que están presentes en otras propuestas. El trabajo de Kitchener utiliza una escala de valoración – la Entrevista de Juicio Valorativo, que mide los niveles de pensamiento, particularmente el más alto, al que Kitchener y Brenner consideran prerrequisito de la S.

P.Kennedy Arlin también propone un modelo de estadios considerando como estadio final el reconocimiento del problema en lugar del juicio reflexivo. Sugiere que la S. no es función de las respuestas a las que se arriba sino de las preguntas que plantea. Descubrir los problemas y la S. si bien no son idénticos, están altamente relacionados, dado que comparten:
1. preocupación por las preguntas más que por las respuestas;
2. búsqueda de puntos de vista complementarios;
3. detección de asimetrías cuando la evidencia parece suponer simetría y equilibrio;
4. apertura al cambio, al progreso y redefinición posible de los límites;
5. gusto por problemas que son de fundamental importancia;
6. preferencia por ciertas direcciones conceptuales.


J.Pascual Leone adopta una perspectiva dialéctico – constructivista sobre el desarrollo cognitivo general y sobre la S. en particular a la que considera una categoría compleja de un dominio que llama razonamiento vital. La S. es el estado alcanzado por un individuo cuando emergen interrelaciones y síntesis dialécticas (resolución de contradicciones) en todos o cualquier área de los dominios vitales en los que la persona ha logrado una masa crítica de nuevos principios cualitativos de integración . Propone tres principios para la S.:
1. lleva al experto a adoptar una actitud paradójica que estimula la libertad a la vez que enfatiza la autoridad de la razón y de la tradición basada en ella;
2. involucra restringir la intervención sobre los demás y sobre el mundo a la necesaria para restaurar las relaciones armoniosas con los otros y con el mundo en general;
3. implica la integración dialéctica del sentimiento individual con one’s agency en el mundo.

D. Kramer propone un marco conceptual basado en la primacía de las relaciones afecto – cognición y la integración de ellas como un aspecto central de la S. Señala cinco procesos clave:
1. reconocimiento de la individualidad
2. reconocimiento del contexto
3. habilidad para interactuar efectivamente
4. comprensión del cambio y crecimiento
5. atención al afecto y la cognición.
La S. capacita al individuo para adaptarse a las tareas de la vida adulta, tales como elegir una carrera, desarrollar una relación íntima, educar niños y en general ajustarse a los factores causantes de stress en la vida adulta. Permite al individuo resolver problemas confrontándose a sí mismo, aconsejar a otros, manejar situaciones sociales, examinar la propia vida y realizar introspecciones mentales.


Kitchener,K.S. y Brenner, H.G.
Modelo del juicio reflexivo. Distinciones terminológicas
Cognición
Procesos de construcción o adquisición del conocimiento tales como la lectura, el recuerdo, el aprendizaje de nuevas palabras.
Metacognición
Monitoreo de la efectividad de los procesos cognitivos, por ejemplo, preguntarse si uno ha aprendido eficientemente una lista, revisarla, ser conciente de los errores. Implica el conocer cómo conocer y cuán capaz es uno de conocer algo.

Cognición epistémica

Alude a la teoría implícita individual, una teoría sobre la medida en que se conoce y sobre los criterios utilizados para ello.

La metacognición permite monitorear la efectividad de una estrategia para resolver un problema, la cognición epistémica monitorear si un problema es susceptible de ser resuelto bajo determinadas condiciones, por ejemplo, si la solución puede ser mantenida con algún grado de certidumbre. Tal control implica el conocimiento de las limitaciones del conocimiento y de las estrategias empleadas.
Los individuos difieren en el conocimiento acerca de los límites del conocer. Algunos creen que las cosas son cognoscibles mediante la observación directa con un alto grado de certidumbre. Otros consideran que el conocer no sólo es limitado por la vastedad de lo que puede ser conocido sino que el conocimiento humano por su naturaleza y, por lo tanto, muchas cosas no pueden ser conocidas con certeza. Meacham (1983) y Taranto (1989) sostienen que la última forma de condición epistémico es central para definir la S.
Según Kitchener (1983) la cognición epistémica es necesaria para comprender y explicar las diferencias acerca de la forma en que la gente enfoca y elabora juicios en problemas poco estructurados de la vida real, lo que permite distinguir quienes han accedido a la S.de los que no lo han logrado.
Algunos autores argumentan que los supuestos epistémicos cambian entre la adolescencia y la adultez que se manifiestan en la aceptación de la incertidumbre.
Kitchener y King proponen un modelo del desarrollo secuencial de siete formas de cognición epistémica que describe los supuestos individuales acerca de lo que puede ser conocido y del grado de certeza que puede depositarse en el conocimiento obtenido.
El desarrollo de la S. ilustra la psicología del ciclo vital. Involucra el cultivo de la metaconciencia e incentivos intrínsecos.


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